Por los efectos de la edad, drásticos aumentos o pérdidas de peso, o factores de componente hereditario, la piel de los brazos puede tornarse flácida. Esto provoca que la piel de los brazos progresivamente se descuelgue y caiga, perdiendo la definición y estilizado propios de la juventud. El lifting de brazos, o braquioplastia, es una cirugía muy efectiva para devolver el tono y la tersura propios de la juventud a los brazos, mejorando su imagen corporal en general.

¿Qué es el lifting de brazos?

La braquioplastia, también conocida como lifting de brazos, es una solución al descolgamiento y exceso de grasa y piel en las extremidades superiores. La piel de los brazos tiene una serie de particularidades que la hacen propensa a sufrir este problema. No es muy elástica, tiene poco grosor y el ejercicio no le afecta en gran medida. La braquioplastia puede ser la única solución para devolverle a estos pacientes la confianza necesaria para volver a mostrar esta zona de su cuerpo.

Buenos candidatos para braquioplastia

El paciente con un descolgamiento moderado o una acumulación leve de grasa y buena elasticidad en la piel, la dieta y ejercicio puede ser suficiente. Sin embargo, personas de edad más avanzada, en las que la concentración de colágeno en la piel ha disminuído; o, por ejemplo, pacientes que se han sometido a cirugías bariátricas, a los que les resulta prácticamente imposible recuperar el tono en los brazos, son candidatos idóneos para la braquioplastia.

Además, también son buenos candidatos aquellos pacientes que sufran habitualmente rozaduras en las axilas o zonas del cuerpo cercanas al contorno de los brazos. De igual manera, también se beneficiarán en gran medida aquellos pacientes cuyo descolgamiento está muy acentuado y les afecta o incomoda a la hora de moverse.

En qué consiste la cirugía de braquioplastia

La braquioplastia es una cirugía parecida a los liftings que se acometen en otras partes del cuerpo, con particularidades propias de la zona. Es una cirugía que se realiza de forma habitual con anestesia general y que suele durar aproximadamente 2 horas, aunque en casos más complejos, este tiempo puede aumentar.

La incisión se acomete por la cara interna de los brazos (la parte que queda pegada al cuerpo). Durante el procedimiento, que puede requerir una liposucción para retirar el exceso de grasa localizada, se retira el exceso de piel flácida que cae. El cirujano plástico diseccionará los tejidos con especial cuidado, ya que se trata de una zona con muchísima proliferación de vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas. Tras eliminar el tejido sobrante, se acomoda la piel al contorno real del brazo, ajustando los tejidos con puntos de sutura. No es extraño que se coloquen vías de drenaje para evitar la acumulación de líquidos; y prendas compresoras para que la piel se adecue con firmeza y naturalidad a su nueva localización.

Tipos de braquioplastia

Dependiendo de las expectativas del paciente y la evaluación del cirujano plástico, la braquioplastia podrá efectuarse mediante:

  • Liposucción. En aquellos casos que la piel mantenga su capacidad elástica y con seguridad podrá retraerse después de extraer el montante de grasa sobrante localizada en la zona, el problema puede solucionarse mediante una liposucción.
  • Braquioplastia con incisión reducida. En los casos en los que el descolgamiento se produce cerca de las axilas, sin un llamativo exceso de grasa. En este procedimiento, se harán pequeñas incisiones en la zona axilar para eliminar la piel que sobra.
  • Braquioplastia estándar. En pacientes en los que el sobrante cutáneo se extiende desde las axilas hasta la articulación del codo, aspecto coloquialmente conocido como “alas de murciélago”. Las incisiones serán sustancialmente más grandes (dependerá de cada caso concreto) y puede ser necesaria combinar el lifting con una liposucción en la zona.
  • Braquioplastia extendida. En casos más extremos, en los que el descolgamiento se prodiga hasta el torso del paciente, acumulándose excesos de piel y grasa en el costado axilar. Generalmente se realiza en pacientes que han sufrido masivamente una pérdida de peso.

Recuperación tras el lifting de brazos

Después de la cirugía, las incisiones quedarán envueltas, protegidas por vendajes elásticos, que se retirarán uno o dos días después de la intervención. Después, es conveniente que utilices fajas compresoras en los brazos durante varias semanas, para ayudar a la acomodación de los tejidos y disminuir las inflamaciones. Durante las primeras semanas deberás procurar no levantar los brazos por encima de los hombros, para evitar tiranteces innecesarias. De igual manera, tendrás que evitar realizar grandes esfuerzos con los brazos, como practicar deporte o levantar objetos pesados. Probablemente tu cirujano te recete analgésicos y/o antibióticos para evitar incomodidad, dolor o cualquier posible infección.

Cicatrices que deja la braquioplastia

Las cicatrices resultantes del lifting de brazos quedan alojadas en la cara interna de los brazos, siendo más o menos grandes dependiendo de la extensión de la cirugía. Durante los primeros meses presentarán una tonalidad rojiza totalmente normal, que irá aclarando con el tiempo hasta su apariencia definitiva.

Después de un año tus cicatrices estarán completamente curadas, pero se podrán seguir percibiendo. La exposición solar, el tabaquismo o no mantener una higiene adecuada empeora el aspecto de las cicatrices, por lo que para minimizarlas sigue al pie de la letra los consejos e indicaciones de tu cirujano plástico.

Braquioplastia en Solesio Clinic

En Solesio Clinic puedes mejorar la apariencia y firmeza de tus brazos con una braquioplastia. En consulta, el Doctor Francisco Solesio te asesorará en lo que necesitas para solucionar tu problema estético y cómo de extensa será la cirugía. Pide cita para su consulta y recupera por fin el tono en tus extremidades superiores.