Muchos pacientes acuden a consulta preocupados por el descolgamiento de la piel o la distensión de la musculatura en la zona del abdomen. Una “barriga” que es imposible de eliminar a base de dieta ni de ejercicio. Una cintura que perdió su definición años atrás. La cirugía de abdomen, abdominoplastia o dermolipectomía abdominal es el procedimiento que mejores resultados ofrece para solucionar estos problemas estéticos que tanto afectan a la autoestima de las personas.

¿Qué es la cirugía de abdomen?

Hay que dejar claro antes de todo que la abdominoplastia no es una cirugía destinada a perder peso. Se trata de una intervención destinada a corregir en la zona del abdomen defectos relacionados con el descolgamiento de la piel y la distensión de los músculos abdominales. 

Para ello, se lleva a cabo la extirpación de este exceso de piel y/o grasa y, de ser necesario, la corrección de la diástasis (separación) en los músculos. Este exceso y distensión suele aparecer en personas que han tenido grandes aumentos y pérdidas posteriores de peso o en mujeres que ya han superado varios embarazos. Para todos ellos, la cirugía del abdomen puede suponer la bienvenida una barriga plana, firme y un contorno abdominal más estrecho y definido.

Candidatos idóneos para una abdominoplastia

Los mejores pacientes candidatos a una abdominoplastia son aquellas personas que se encuentran en normopeso pero que presentan una acumulación de piel o abombamiento en esta zona propio de la distensión de la musculatura abdominal, la cual no desaparece ni mejora por mucho ejercicio o dietas que se hagan. De hecho, pacientes que estén muy por encima de su peso ideal, deberán intentar antes perderlo por otros medios antes de realizarse una cirugía de abdominoplastia. 

La abdominoplastia está especialmente recomendada para mujeres que han parido y a las que la piel y/o los músculos del abdomen no recuperan su tono original previo debido a este proceso de cambio drástico en el cuerpo. También es muy útil para personas de la tercera edad que han sido moderadamente obesas a lo largo de su vida y a las cuales el envejecimiento y la pérdida de elasticidad en la piel les ha formado un faldón cutáneo. Por supuesto, la cirugía de abdomen, al igual que otras dermolipectomías (de brazos, piernas, etc.) está indicada tras pérdidas masivas de peso en pacientes jóvenes, ya que la eliminación de la piel sobrante es una de los verdaderos hitos para recuperar una vida ágil y saludable. 

Así se hace la cirugía de abdomen

Dependiendo de las necesidades del paciente y la cantidad de tejido a corregir, la abdominoplastia puede prolongarse de 2 a 4 horas, que se pasan dormido, con anestesia epidural o general. Muchas veces, a la extirpación del exceso de piel y el retensado de los rectos abdominales, les acompaña un procedimiento de una liposucción en una o varias zonas para eliminar también grasa en áreas lipodistróficas (como los flancos o el pubis).

Antes de la cirugía, en el marcaje previo, el cirujano se asegura de que la cicatriz resultante quedará oculta bajo la ropa interior más pequeña que el/la paciente suela llevar (para garantizar su invisibilidad).

Existen diversos tipos de abdominoplastia, más o menos invasivas y con más o menos recolocación de los tejidos. En las consultas prequirúrgicas, el cirujano decidirá qué solución es la más aconsejable y óptima para solucionar el problema del paciente. Habitualmente, la abdominoplastia se efectúa mediante una incisión larga sobre el pubis, de un lado a otro de las caderas. En algunas ocasiones también se hace una incisión en torno al ombligo para separarlo de los tejidos circundantes.

Los músculos son tensados, uniéndolos en la línea media de la pared abdominal. La piel separada es estirada hacia abajo, extirpando la parte sobrante y recolocando el ombligo a una posición más armoniosa. En muchos casos también se corrigen otros defectos como hernias o eventraciones.

Cuidados posteriores y recuperación

Al ser una cirugía tan completa, tendrás que permanecer de uno a cuatro días hospitalizado portando una venda compresiva. Habitualmente se colocan drenajes que se suelen retirar en unas 48 horas. Una vez te marches a casa, el vendaje será sustituído por una faja que prevendrá a la zona de un descolgamiento y la apertura de la cicatriz. Los puntos se pueden retirar generalmente después de una semana. El paciente deberá adoptar una posición semiflexionada durante un par de semanas. Tras este periodo, se puede hacer una vida prácticamente normal. La recuperación de abdominoplastia no es dolorosa. 

¿Qué cicatriz deja la abdominoplastia?

La cicatriz resultante de la abdominoplastia, pese a que queda oculta por la ropa interior en la mayoría de los casos, puede ser extensa. Por esto mismo y para evitar toda posible complicación tendrás que seguir al pie de la letra los consejos y advertencias de tu cirujano. Unos pequeños consejos básicos para favorecer la correcta evolución de la cicatriz de la abdominoplastia son:

  • Evitar a toda costa la exposición solar.
  • No realizar movimientos bruscos, esfuerzos o estirar la zona del abdomen.
  • Nunca manipules o limpies la cicatriz sin haberte lavado antes las manos.
  • Mantén la zona lo más seca que te sea posible, evita que se humedezca a toda costa.
  • No es aconsejable ducharse o mojar la zona los primeros días. Tras la primera revisión postquirúrgica, normalmente ya podrás volver a tu higiene personal habitual.
  • Una vez retirada la venda compresora ya podrás limpiar la cicatriz con agua y jabón (y quizás algún gel antiséptico recetado por tu cirujano), asegurando en todo momento que la cicatriz queda completamente seca.

Resultados de la cirugía de abdomen

La cirugía de abdomen ofrece muy buenos resultados en pacientes que no pueden mejorar su contorno abdominal de otra manera. En casi todos los casos, si se acompaña con una dieta equilibrada y ejercicio periódico, los resultados son permanentes. Si las expectativas del paciente son realistas, conseguirá un contorno abdominal completamente adaptado a su verdadera figura. Mujeres que tengan pensado tener más hijos con posterioridad al proceso deberían posponer la cirugía hasta 6 meses después de el último embarazo, ya que en este supuesto la distensión puede reaparecer.